LOS NIÑOS DE HOY, ¿LOS DELINCUENTES DE MAÑANA?
Publicado por Daniel Sebastián , 13 de abril de 2010 23:03
LOS NIÑOS DE HOY, ¿LOS DELINCUENTES DE MAÑANA?
Leía con asombro en Ideal, en su edición de Granada, un artículo de suplemento que hablaba sobre violencia infantil. Se titulaba “Cachorros de la violencia”.
En un principio no me chocó, pues se que hay menores de cuidado. Pero lo que leí allí me abrió los ojos. Realmente la cosa está peor de lo que uno se imagina.
El artículo comienza con estas impactantes líneas: “Su madre, separada y con 48 años bastante castigados por las drogas y el alcohol, le dijo que no. Nada de irse a vivir con su padre, como pretendía el chaval. Seguiría bajo la tutela de su abuela. El crío, de 16, se enfadó tanto que agarró un cuchillo de la cocina y se lo clavó hasta matarla. Acaba de ocurrir en Barcelona.”
Y es que lo que ayer eran niños inocentes hoy parecen vástagos del mismo diablo.
Son muchas las causas que, de seguro, han desembocado en esto. Unos dicen que son los videojuegos, otros la televisión, la falta de amor por parte de los padres, la falta de mano dura de los padres… Sin duda todos los argumentos son válidos.
Leer este artículo me puso a pensar en mi adolescencia. Cuando estudiaba la ESO.
Tuve la suerte de ser al que pegaban en la clase. Había cosas que mis compañeros no aprobaban, como por ejemplo que me encantase la clase de historia o que en matemáticas siempre fuera por delante. Aunque parece que nunca se dieron cuenta de que en lenguaje era un patán, pese a todo lo que he leído y escrito a estas alturas.
La cosa es que he sufrido palizas a manos de mis compañeros, muchas. Y algo que para mí aún era peor; maltrato psicológico. En varios ocasiones acabé en el hospital, una de las veces internado durante 2 meses. No fue fácil estudiar con ese ambiente, por lo que finalmente decidí dejarlo cuando cumplí la edad legal. Quizás hice mal, pero estaba muy quemado.
Pero eso no era lo único. Recuerdo en cierto instituto en el que estuve, que algunos alumnos ya traficaban allí con droga y la consumían en el recreo. También recuerdo un día en clase de historia. El profesor quería que los alumnos le vieran como un amigo para que de ese modo le prestasen más atención en clase y lo único que se le ocurrió fue traer “yerba” y enseñarnos a rular un porro. Aquel día fue el que más atención logró.
También ha habido profesores que pasan completamente de los alumnos. Recuerdo que así era con Verónica, que en clase de lenguaje solía masturbarse en medio de todos los alumnos y la profesora solo le decía que gimiera en silencio... o algún que otro alumno que amenazó con pegar a los profesores y estos se encogieron hasta tener la altura de David el Gnomo.
Y es que la educación empieza en casa. Pero como esa idea se ha roto por el ritmo frenético de vida que tenemos hay que pasar al plan B. Y la segunda barrera de educación es el colegio. Y allí también fallan. La filosofía de muchos profesores es: “Si a los padres les importa una mierda, a mi menos.” Y queda una última barrera educativa, la calle. Pero la calle solo enseña a base de golpes. Y muchas veces estos golpes se traducen en muerte, cárcel o cosas parecidas.
Cada vez hay más niños violentos, mocosos de 13 años que violan y asesinan. Me da mucho miedo mirar al futuro y pensar: ¿Estos son los hombres y mujeres del mañana? Mejor que el mañana nunca llegue.
No soy padre, pero si un día lo fuera me lo pensaría dos veces antes de meter a mi vástago en un colegio. Miedo me da.
Por favor padres. Atended a vuestros hijos. Muchos de estos problemas se pueden solucionar con amor y cariño, cosa que muchos le dais a vuestro trabajo, dejando solo odio a vuestra familia. (El que se sienta aludido ya sabe, el que no es que lo hace bien).
Hay que hacer algo. La justicia Española no da abasto. Los centros de menores están tan abarrotados que muchos cometen algún delito y siguen en la calle porque no hay sitio donde encerrarlos. Y reinciden varias veces.
No creo que encerrar a un niño sea una buena solución, estoy en contra. Pero mientras todos no pongamos un poco de nosotros, no habrá más remedio.
Y la cosa irá a peor…
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Emilio Calatayud, el juez de menores más famoso de España, habla con la experiencia de haber sentenciado 32 homicidios, 85 violaciones y otros 16.000 casos:
Hemos llegado al absurdo de que yo no puedo fumar en mi despacho y mi hija, de 16 años, puede hacer botellón. Un cría de 13 puede follar y no puede hacer testamento. Una cría de 16 va a poder abortar y no puede conducir. Son contradicciones que te crean inseguridad, indefensión...y eso lo notan los menores».
¿Saben qué es lo último en pruebas de amor? Se lo aclara Emilio Calatayud: «Las niñas tienen que hacer vídeos masturbándose y cosas de ésas. Criaturas de 13 y 14 años. Se lo piden sus novios y lo hacen. Tenemos varios casos así. ¡Hemos perdido el Norte!».

¡Buen artículo! Sigue en ello. Te leeré con gusto.